¿Cuidas tu mente o intentas funcionar mejor?

Actualmente, uno de los temas de conversación más comunes y relevantes entre amigos, familiares y en redes sociales es la salud mental. Se ha vuelto muy común hablar de actividades y cambios en la rutina que pueden contribuir a una mejor salud mental. Desde el ejercicio físico y la meditación hasta la mejora de la calidad del sueño e incluso cambios en la dieta. 

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), todas estas prácticas contribuyen al bienestar físico y mental1.

Pero, ¿alguna vez te has preguntado por qué haces todo esto? ¿Es realmente para cuidarte o simplemente para intentar funcionar mejor? ¿Para intentar producir más?

El autocuidado como una lista de tareas

Después de todo, otro tema común de debate es la productividad. Y con los avances tecnológicos, cada vez nos vemos más presionados a obtener más resultados en menos tiempo. Y muchos terminamos incluyendo el autocuidado en nuestra lista de tareas diarias:

  • dormir mejor para trabajar más;
  • meditar para aumentar la concentración;
  • terapia para ser más eficientes;
  • actividad física para mantener el cuerpo activo durante largas horas;
  • descansa lo justo para volver a ser productivo.

No hay nada de malo en hacerlo; el problema radica en no hacerlo como una forma de autocuidado, sino para mantener un rendimiento superior al promedio y evitar la presión por obtener resultados. En su libro "La sociedad del agotamiento", el filósofo surcoreano Byung-Chul Han describe que vivimos en una "sociedad del rendimiento", donde internalizamos las exigencias y presiones de rendimiento y eficiencia, y terminamos generando presión personal2.

Inevitablemente, caemos en un ciclo de necesidad constante de ser mejores, de evolución continua, de aprender siempre algo nuevo y producir más. Es en este ciclo donde reside el peligro de entender el descanso como una recompensa por la productividad, de creer que la salud mental solo importa para funcionar mejor, y de olvidar que también existimos, que no somos máquinas.

Hemos caído en el concepto que Robert Crawford denominó "healthism": hemos transformado la salud mental en un indicador de valía personal, sin considerar otros factores que influyen en el bienestar, como el contexto económico, la cultura y los factores sociales3.

Cuidar tu mente no significa funcionar mejor

Más a menudo de lo que imaginamos, cuidar tu mente consiste en reconocer sus límites, saber cuándo parar y cuándo no cumplir con las expectativas, tanto las nuestras como las de los demás. Significa aceptar que algunos días son más confusos, emocionalmente difíciles y menos productivos. Significa dar espacio a las emociones, en lugar de reprimirlas solo para seguir funcionando.

Reconocida como una de las principales expertas en compasión, la psicóloga estadounidense Kristin Neff explica que, cuando nos enfrentamos a dificultades, necesitamos tratarnos con más amabilidad. Esto nos permite reducir el sufrimiento psicológico, ser menos autocríticos y más resilientes. La principal diferencia radica en cambiar nuestra relación con nosotros mismos, dejando de vernos a través del filtro del rendimiento4.

Vivir mejor es diferente a funcionar mejor

Cuando hablamos de vivir mejor, hablamos de experimentar descanso, placer, disfrutar de las conexiones, encontrarle sentido a la vida y vivir plenamente. Funcionar mejor puede dar una buena impresión externa, pero por dentro siempre estamos agotados. La OMS define la salud mental como la promoción del bienestar y la capacidad de las personas para afrontar los desafíos, reconocer sus propias habilidades, trabajar, aprender y contribuir a su comunidad. En otras palabras, la salud mental va mucho más allá de simplemente producir más1.

Así que, detente y reflexiona. Porque el verdadero autocuidado comienza cuando dejamos de preguntarnos "¿cómo puedo producir más?" y empezamos a preguntarnos "¿qué necesito realmente?". 

En definitiva, cuidar la salud mental no se trata de aprender a soportar cualquier rutina. Se trata de construir una vida que no tenga que ser soportada constantemente. Una vida con más significado, más equilibrio y más humanidad.

1 – WORLD HEALTH ORGANIZATION. World Mental Health Report: Transforming Mental Health for All. Geneva: WHO, 2022. 

2 – HAN, Byung-Chul. Sociedade do Cansaço. 2. ed. Petrópolis: Vozes, 2017. 

3 – CRAWFORD, Robert. Healthism and the medicalization of everyday life. International Journal of Health Services, v. 10, n. 3, p. 365-388, 1980. 

4 – NEFF, Kristin. Self-Compassion: The Proven Power of Being Kind to Yourself. Updated Edition. New York: William Morrow, 2023. 

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