Todos tenemos ese mal hábito que nos prometemos romper. Puede ser dejar de fumar, dejar de beber, levantarnos más temprano para no llegar tarde al trabajo o incluso empezar a ir al gimnasio que pagamos cada mes. Y aun así… fracasamos.
Y, inevitablemente, terminamos frustrados al saber que necesitamos dejar de repetirlo, y no podemos cambiar.
Parece, entonces, que no poder actuar de forma diferente es simplemente falta de fuerza de voluntad, control o disciplina.
Pero esa es una interpretación superficial.
Entiendes el problema. Sin embargo, cambiar un comportamiento va mucho más allá de la comprensión.
"Si entiendo, cambio".
Apesar de ser muito comum ouvirmos essa frase, ela não poderia estar mais errada. Entender é um processo cognitivo muito diferente da mudança comportamental. Como já explicamos no artigo “Entender não é o mesmo que mudar”, disponível aquí.
Es posible comprender un patrón de comportamiento y seguir repitiéndolo.
¿Qué es lo que realmente mantiene un comportamiento?
En primer lugar, es importante comprender que el comportamiento humano no se rige únicamente por la lógica. Está fuertemente influenciado por procesos emocionales y mecanismos de regulación internos1.
Esto significa que algunos de los comportamientos que quizás quieras dejar de repetir no son accidentales. Los comportamientos también tienen una función.
A menudo, ciertos comportamientos surgen para ayudar a afrontar un problema interno: ansiedad, angustia, tensión, sensación de vacío o inseguridad.
Seguramente has oído hablar de comportamientos compulsivos, como comer compulsivamente o limpiar compulsivamente. Este tipo de comportamiento tiende a persistir precisamente porque produce un alivio inmediato. Sin embargo, como este alivio es temporal, el comportamiento termina repitiéndose, reforzando el ciclo2.
Así pues, por muy irracionales que parezcan ciertos comportamientos, promueven algún tipo de alivio o son una forma de evitar el malestar emocional.
Aquí es donde se mantiene la repetición, en un ciclo casi imperceptible:
- Sientes malestar
- Recurres al comportamiento
- Llega el alivio
- El cerebro lo percibe
Cuando el cerebro registra que este comportamiento funciona para lidiar con el malestar, tiende a repetirlo. Porque, para el cerebro, no importa necesariamente si es bueno a largo plazo; lo que importa es que funcione a corto plazo. Este proceso está directamente relacionado con los mecanismos de refuerzo conductual3.
Además, la repetición contribuye a la automatización del comportamiento. Es decir, la decisión de repetirlo ya no es completamente consciente. El comportamiento se convierte en un hábito, a menudo difícil de interrumpir4.
El conflicto interno
Por lo tanto, incluso querer parar no significa que puedas. Si este comportamiento persiste, es porque, de alguna manera, todavía te beneficia.
Ya sea porque te protege de algo difícil, te distrae para que no sientas algo que no quieres sentir, o porque genera una breve sensación de control.
Aunque el costo sea alto.
También existe el riesgo de entrar en un ciclo de ensayo y error y frustración cuando solo te enfocas en detenerlo, sin comprender la función del comportamiento.
Comprender esta función puede ayudar a construir alternativas. Porque, sin una posible sustitución, el comportamiento tiende a reaparecer.
En conclusión:
No podemos centrarnos únicamente en detenerlo sin comprenderlo.
El primer paso es entender qué función cumple este comportamiento en tu vida. A partir de ahí, es posible construir otras maneras de abordar el problema que intenta resolver.
Así que pregúntate: ¿qué me aporta este comportamiento?
Esta pregunta no lo resuelve todo de inmediato.
Pero cambia el punto de partida, y, a menudo, eso es lo que hace posible el cambio.
1 – GROSS, James J. Emotion regulation: current status and future prospects. Psychological Inquiry, v. 26, n. 1, p. 1–26, 2015.
2 – AMERICAN PSYCHIATRIC ASSOCIATION. Manual diagnóstico e estatístico de transtornos mentais: DSM-5. 5. ed. Porto Alegre: Artmed, 2014.
3 – SKINNER, B. F. Science and human behavior. New York: Free Press, 1953.
4 – DUHIGG, Charles. O poder do hábito: por que fazemos o que fazemos na vida e nos negócios. Rio de Janeiro: Objetiva, 2012.
