La mayoría de las experiencias humanas van acompañadas de una reacción afectiva particular. Cuando esta reacción no se expresa adecuadamente, se almacena en el inconsciente en forma de trauma. El trauma no es simplemente un evento externo doloroso; es una ruptura en la capacidad del sujeto para simbolizar una experiencia. En otras palabras, el trauma ocurre cuando sucede algo que la mente no puede procesar, elaborar o integrar en la narrativa de la propia vida.
La percepción de un evento como traumático depende de múltiples factores, como la vulnerabilidad del individuo, la naturaleza del evento y el apoyo disponible para ayudar a dar sentido a la situación.
La comprensión del trauma, palabra que en griego significa "herida", ha evolucionado significativamente con el tiempo. Lo que ahora consideramos una respuesta compleja a los eventos antes se veía como una manifestación de histeria o simplemente como una debilidad de carácter.
¿Qué hace que un evento sea traumático?
No todo evento doloroso es traumático. Lo que define el trauma es:
- La incapacidad de simbolizar lo vivido;
- La ausencia de otra persona para recibir, nombrar o dar significado a la experiencia;
- La repetición compulsiva de fragmentos del evento, como sueños, síntomas o comportamientos.
Según el psicoanálisis, el trauma no es simplemente un evento negativo. Es la incapacidad de procesar e integrar emocionalmente una experiencia1.
Acontecimentos Externos e Resposta Interna: O que desencadeia um trauma é um evento que a mente não consegue assimilar. Esse evento, que pode ser único ou repetitivo, é tão intenso que excede a capacidade do ego de lidar com ele. Em vez de ser compreendido e resolvido, ele se torna uma ferida aberta na psique.
El Rol del Inconsciente: La teoría psicoanalítica, especialmente la de Freud, postula que la mente intenta protegerse de este sufrimiento insoportable. Para ello, el evento traumático y las emociones asociadas a él se reprimen y se relegan al inconsciente.
Esta represión es lo que realmente define el trauma. El evento no se olvida; permanece activo en el inconsciente, influyendo en el comportamiento, los pensamientos y las emociones de forma indirecta y, a menudo, incomprensible para la persona.
Repetición compulsiva: La mente, incluso inconscientemente, busca la manera de "reparar" el trauma original. Esto puede llevar a la repetición compulsiva, donde la persona se involucra en situaciones o relaciones que, de alguna manera, recrean la dinámica del evento traumático. Es como si el inconsciente buscara una nueva oportunidad para resolver la experiencia, pero sin éxito.
Por eso, en psicoanálisis, el tratamiento del trauma no se centra únicamente en el evento en sí, sino en cómo continúa manifestándose en la vida actual de la persona a través de síntomas como ansiedad, depresión, pesadillas y dificultades en las relaciones2.
Al experimentar un trauma, la persona puede desarrollar patrones inconscientes de repetición que se manifiestan como:
- Actuación: comportamiento que recrea el trauma sin ser consciente de su origen;
- Resistencia al recuerdo: la persona evita recordar, pero repite;
- Pulsión de muerte: la repetición se considera una expresión de una fuerza psíquica que desafía el principio del placer2.
Consecuencias a Largo Plazo del Trauma
A largo plazo, esta disfunción puede alterar la estructura y la química cerebral, aumentando la susceptibilidad de la persona a otros trastornos como la ansiedad, la depresión y el trastorno de estrés postraumático (TEPT)3.
En situaciones traumáticas, el eje HPA (Hipotálamo-Hipófisis-Adrenal) puede hiperactivarse o desregularse, lo que provoca una respuesta al estrés exagerada o crónicamente activada. Este sistema es responsable de regular el cortisol, la hormona del estrés. Esto contribuye a síntomas como hipervigilancia, ansiedad persistente, insomnio y reactividad emocional3.
El trauma puede generar un condicionamiento emocional duradero, donde los estímulos neutrales se asocian con peligro. Estructuras como la amígdala (vinculada al miedo) y el hipocampo (vinculado a la memoria) se ven afectadas, lo que dificulta distinguir entre amenazas reales e imaginarias3.
El cerebro traumatizado está siempre esperando la siguiente amenaza, lo que explica la hipervigilancia y la reactividad exagerada ante estímulos que serían inofensivos para otras personas.
Deshacer el Trauma: El Camino a la Reintegración
El objetivo principal del tratamiento del trauma es ayudar a la persona a procesar e integrar la experiencia, pasando de un estado de supervivencia a uno de crecimiento.
Comprensión y Narrativa: La "terapia de la palabra" de Freud y Breuer sigue siendo un pilar fundamental. La capacidad de construir una narrativa coherente sobre lo sucedido es fundamental para transformar un recuerdo fragmentado y aterrador en una historia que pueda ser contada y comprendida. La terapia, ya sea psicoanalítica, psicodinámica o cognitivo-conductual (TCC), ofrece un espacio seguro para esta construcción.
Regulación Emocional y Corporal: El enfoque neurocientífico demuestra que trabajar con las respuestas del cuerpo es crucial. Las terapias centradas en el cuerpo, como la Psicoterapia Sensoriomotora, ayudan a las personas a reconectar con sus sensaciones corporales, aprendiendo a regular el sistema nervioso y a liberar la tensión traumática almacenada en el cuerpo.
La importancia del apego seguro: La terapia psicoanalítica y psicodinámica enfatizan la relación terapéutica como un nuevo modelo de apego seguro. En esta relación, el paciente puede experimentar confianza y seguridad, lo cual es fundamental para superar patrones relacionales disfuncionales creados por el trauma.
Psicofarmacología: En algunos casos, se pueden utilizar medicamentos para ayudar a controlar síntomas como la ansiedad, la depresión y el insomnio, lo que permite que la psicoterapia sea más eficaz.
Conclusión
Comprender qué es el trauma, cómo se desarrolla y qué regiones cerebrales intervienen en su manifestación es esencial para ampliar nuestra comprensión de la salud mental y el comportamiento humano. El trauma no depende exclusivamente de la gravedad objetiva de un evento, sino de cómo lo percibe y procesa el individuo. Por lo tanto, situaciones aparentemente comunes pueden generar respuestas traumáticas intensas, especialmente cuando el sistema nervioso está sobrecargado e incapaz de integrar la experiencia de forma segura.
La activación desregulada de estructuras como la amígdala, el hipocampo y la corteza prefrontal explica por qué los recuerdos traumáticos pueden permanecer vívidos en el cuerpo y la mente, influyendo en las reacciones emocionales, los patrones de comportamiento e incluso en cómo nos relacionamos con los demás. Al reconocer que el trauma es una respuesta neurobiológica adaptativa, y no una debilidad personal, abrimos el camino a enfoques más empáticos, eficaces y transformadores. Es necesario reconocer tanto los aspectos biológicos del trauma como los simbólicos del sufrimiento que unen la neurociencia con la subjetividad.
Más que un simple conocimiento técnico, esta comprensión ofrece herramientas para mejorar la calidad de vida, promover la autorregulación emocional y apoyar a quienes viven con las consecuencias del trauma. Al integrar el conocimiento de la neurociencia con las prácticas clínicas y sociales, podemos construir entornos más seguros y receptivos capaces de fomentar una mejor salud mental, desarrollo y resiliencia.
Felipe é fundador da Umajuda e especialista nas áreas de Neurociência e Filosofia. Apoiador de movimentos filantrópicos, empreendedor e executivo a mais de duas décadas, acumulou experiências internacionais que lhe permitiram conhecer diversas realidades, culturas e aprofundar seu conhecimento sobre o comportamento humano. Atualmente, também é doutorando pela USP na área de Neurociência.
1 – SILVA, M. A. & COSTA, M. E. (2019). A problemática do trauma ou o trauma como um problema em psicanálise. Psicologia: Teoria e Pesquisa, 35, e35413. https://doi.org/10.1590/0102.3772e35413
2 – COURI, I. M., & PRUDENTE, R. C. A. C. (2025). Compulsão à repetição: por que insistimos em repetir situações que nos levam ao sofrimento? Cadernos de Psicologia, 7(12).
3 – REIS, R. & ORTEGA, F. Neuroscientific perspectives for a theory of trauma: a critical review of integrative models of biology and culture. Cadernos de Saúde Pública 2021; 37(8):e00352820 doi: https://doi.org/10.1590/0102-311X00352820
